¡IDEAS Y PROPUESTAS PARA LA ACCIÓN CÍVICA, CIUDADANA Y POLÍTICA!

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PRESENTO: ¡IDEAS Y PROPUESTAS PARA LA ACCIÓN CÍVICA, CIUDADANA Y POLÍTICA!

Confieso que mi interés por la política se lo debo a dos personas. La primera es mi madre, quien con un esmero incomparable, propio de la exclusividad que ella creía que su hijo tenía, me enseñó a leer y escribir. Descubrí el universo infinito de la lectura cuando, sin entender de geopolítica, leía documentos y revistas que hablaban de comunismo, socialismo, liberalismo, democracia, libertades y derechos humanos. Era finales de los 80 y la sociedad tenía claro con qué ideología identificarse.

La segunda persona fue mi profesor de lógica y filosofía, quien durante mi secundaria dedicó largas jornadas vespertinas para, con su infinita voluntad, entrenarme en una de las habilidades más importantes antes de hablar en público: siempre pensar lo que hay que decir. Para él, mi eterna gratitud, porque acompañó mi etapa de entender la diferencia política entre las distintas vertientes ideológicas, para que, antes de lo que yo imaginara, mi identidad política se decantara por las bondades de la democracia.

Ellos son responsables de mi convicción política e ideológica. Creo y defiendo la doctrina de la Democracia Cristiana como una propuesta política en la que el ser humano, a partir de sus capacidades y facultades propias a su naturaleza, está dotado de habilidades y destrezas para construir el Bien Común, como principio de la Dignidad Humana. Eso quiere decir que, en mi comprensión ideológica y mis posturas políticas, las etiquetas «izquierda» o «derecha» no son relevantes a la hora de entender que la acción política sin valores éticos y principios morales no le sirve a nadie.

Hoy he decidido empezar a escribir en este sitio porque considero que sirve para plantar evidencias que luego pueden ser semillas y testimonio de seriedad, responsabilidad, compromiso y coherencia con mis ideales políticos.

Antecedo esta explicación para dejar claro qué defiendo, qué me inspira y cuáles son los límites que en la política deben existir, para evitar la chabacanería, la «sapada», el oportunismo, la corrupción, la charlatanería y la informalidad de unos cuantos que quieren sobrevivir a fuerza de sus argucias y trafacías.

Dicho esto, y sabiendo que para hablar de la cosa pública siempre debemos hacerlo desde los conceptos que alimentan la decencia intelectual y la honestidad académica, está claro que aquí las cosas son serias.

Hoy presento IDEAS, una compilación de análisis, y PROPUESTAS de acciones para plantear una visión a corto y largo plazo del significado y la dimensión histórica del Bicentenario de nuestra casa llamada San Luis de Otavalo. Lo hago para saber con claridad lo que estamos haciendo mal y conocer con precisión quiénes estamos llamados a asumir la responsabilidad de construir el Otavalo que queremos y soñamos.

Todos tenemos a alguien que despertó nuestra conciencia ciudadana. Para mí fue mi madre y mi profesor. ¿Y para ti? ¿Cuál es el ideal que guía tu visión política?

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